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domingo, 22 de enero de 2012

Quince consejos para los mareos y las nauseas del embarazo.

Uno de los síntomas más conocidos de las embarazadas son los mareos, las náuseas y los vómitos
Se calcula que el 80% de las embarazadas sufren mareos, sobretodo en el primer trimestre del embarazo, y que los vómitos afectan casi al 50% de las embarazadas. Por eso os queremos ofrecer quince consejos para tener controlados los mareos y las náuseas del embarazo.
Como todo el mundo sabe, casi todas las embarazadas superan estos síntomas pasadas las doce semanas de gestación, sin embargo pueden volver a aparecer más adelante, hacia el final del embarazo y, en el peor de los casos, pueden no llegar a desaparecer del todo hasta que no se da a luz.

Si los mareos y las náuseas en la embarazada se dan por la mañana
Deja un par de galletas o una tostada de pan en la mesita de noche. Cuando te despiertes por la mañana, antes de salir de la cama, cómetelas poco a poco. De este modo pueden evitarse las náuseas que provienen del bajo nivel de glucosa que tiene en ese momento el cuerpo. Quédate en la cama un cuarto de hora y, cuando salgas, hazlo despacito. Desayuna lo que te pida el cuerpo, o lo que es mas importante, haz caso a tus sensaciones. Es posible que al levantarte no tengas demasiada hambre, pero si que te apetezca algún alimento concreto. No tomes nada caliente y no tomes demasiado líquido a esas horas ya que te puede provocar vómitos fácilmente.
Si los mareos y las náuseas en la embarazada se dan después de las comidas
Un poco antes de comer, tómate una cucharada de leche condensada. Pasados unos diez minutos, puedes empezar a comer.
No te tumbes después de comer, es mejor hacer la digestión sentada, sobretodo si los vómitos han aparecido al final del embarazo, cuando el útero presiona hacia arriba al estómago. Siempre que sea posible, reposa media horita después de comer y cenar.

Si los mareos y las náuseas en la embarazada se dan por la tarde

Sigue el viejo dicho de “desayuna como una reina, come como una princesa y cena como los pobres”. Así tendrás mejor digestión por la tarde y noche.
Trata de evitar cansarte durante el día, o por la tarde te encontrarás peor. Ve haciendo pequeños descansos cuando puedas y, si es posible, relájate después de comer la media hora como indicamos antes.
Si los mareos y las náuseas en la embarazada se dan durante todo el día
Come poco y hazlo a menudo. Mejor “muchos pocos que pocos muchos”. Toma los alimentos que sabes que te van a sentar bien. Come despacio y mastica bien los alimentos, así el estómago tendrá que hacer menos esfuerzo para digerirlos.
Cocina los alimentos de manera sencilla, sin demasiados condimentos: al vapor, a la plancha o al horno.
Toma líquidos para estar bien hidratada, pero no más de lo que te pida el cuerpo, porque llenarás demasiado tu estómago.
Aléjate, aunque seguro que ya lo haces, de los olores fuertes y evita ambientes que estén cargados o demasiado calurosos, te marearás casi seguro.
Si todo esto no funciona, o incluso cuando funciona, siempre queda la posibilidad de hablar con el ginecólogo para que recete algún medicamento para las náuseas y los vómitos.

Clases de preparación para el parto.

El embarazo es un proceso natural que la mujer experimenta y que le supone cambios, tanto físicos como psíquicos, inevitables y de manera precipitada.

frente a estos procesos tienes que priorizar aquello que puede mejorar: el estilo de vida. Este condicionará enormemente la salud durante el embarazo, el parto y el posparto, y sobre todo la nueva vida que llevaremos al mundo.

Tanto los cambios físicos como los mentales sufridos durante la gestación están causados por cambios hormonales desencadenados desde el momento en que se produce la unión entre el óvulo y el espermatozoide.

Las actividades cotidianas que antes del embarazo se convierten en costosas y pesadas a medida que avanza la gestación. Tanto el trabajo, como el estrés y el ejercicio pueden influir en el estado de tu futuro hijo. Por lo tanto, es importante llevar una vida lo más saludable posible incluyendo un buen descanso.

Un buen control en el embarazo es básico para poder diagnosticar posibles trastornos que precisen de alguna atención especial. En el parto es importante saber realizar una buena respiración para que el oxígeno pueda llegar sin dificultades al futuro bebé. Hay que tener en cuenta que le separan muy pocos centímetros del mundo exterior pero a través de un largo y costoso camino.

Las clases de preparación al parto aportan beneficios tanto durante el embarazo, en el parto y en el posparto. Antes del parto conviene que la mujer se encuentre en buena forma física, por ello la gimnasia es uno de los pilares de las clases. Permite mantener un buen tono muscular y esto beneficiará durante el parto y en el posparto, ya que muchas mujeres después del parto sufren flacidez en los músculos del cuerpo.

Durante los cursos se informa de cómo es todo el proceso de parto, cómo sabe una madre que está de parto y la manera como afrontar este acontecimiento. Es importante no descontrolarse en estos momentos, especialmente cuando ya falta poco para el nacimiento.

Por otro lado, estos cursos preparatorios sugieren mediante consejos cómo educar el hijo, como cogerlo en brazos, la salud, los controles que debe llevar el niño, las vacunas, etc.…

Estas clases afectan de manera positiva al feto. Aunque no se sabe exactamente por qué, una buena explicación podría ser que la futura mamá está menos estresada por la mayor información que recibe de los cursos, por la mejor forma física en que afronta el momento del parto, lo que permite una mejor oxigenación para el bebé que va a nacer.
Los cursos pueden ser impartidos por profesionales de diferentes especialidades como son las matronas, ginecólogos, ATS, pediatras, puericultoras, psicólogos... Constan de clases teóricas, clases prácticas, clases de gimnasia y clases de puericultura.

Las clases teóricas están basadas en enseñar las diferentes fases del embarazo y el parto. Los psicólogos aconsejan y enseñan los conceptos básicos de educación y cómo establecer vínculos afectivos entre padres e hijo. También se realizan clases prácticas con ejercicios de relajación para aprender a respirar y descansar.


Los cursos deben empezar al quinto mes de embarazo con el fin de asumir paulatina y consecutivamente todos los conceptos del bienestar tanto de la madre como del feto.

No todos los cursos que se imparten actualmente son iguales y existen diferentes métodos o escuelas. Por ello es importante seleccionar un buen curso que incluya los temas básicos para llevar un buen control y un estilo de vida saludable.

La pareja es una parte vital y necesaria en estos cursos, ya que aprenden consejos sobre puericultura que no son exclusivos de la madre. De esta manera, le ayuda a entender los cambios tanto físicos cómo psíquicos que la mujer sufre, y a poderla apoyar en todo el proceso del parto.

Las parejas no deben terminar los cursos sin haber resuelto todas las dudas que vayan apareciendo. Cuanta más información se obtenga en éstos, mejor se podrá aprovechar ese momento dulce de la vida.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Se recomienda a las embarazadas ir al ginecólogo si aparecen varices.


La enfermedad tromboembólica es una de las principales causas de muerte entre embarazadas, por lo que expertos reunidos en la IV Reunión de Cirujanos Vasculares de USP Hospitales recomiendan visitar al ginecólogo y, en el caso que sea necesario, al cirujano vascular ante la aparición de varices.
 La aparición de varices es muy frecuente durante la gestación, por lo que es importante acudir al ginecólogo que si lo considera necesario derivará a la paciente al cirujano vascular.
Este puede realizar un sencillo estudio para conocer el diagnóstico del tipo de varices y el riesgo de presentar una tromboflebitis durante la gestación o el puerperio y en su caso pautar el tratamiento profiláctico adecuado para que esto no ocurra.
 La enfermedad tromboembólica puede manifestarse en forma de trombosis venosa profunda o el primer síntoma puede ser su complicación más grave, la embolia pulmonar. Tiene una alta tasa de morbi-mortalidad. Además, se ha convertido en una de las principales causas de muerte en las mujeres embarazadas.
Está entre uno y tres pacientes por cada 1.000 habitantes, pero los datos varían desde la infancia, donde es de 5 por cada 100.000, hasta los pacientes mayores de 80 años, los cuales tienen una incidencia mayor de 400 por cada 100.000.
   En conclusión, un 20 por ciento de los pacientes que presentan una trombosis del sistema venoso profundo de los miembros inferiores, desarrollarán una insuficiencia venosa el resto de su vida. La complicación más grave de esta enfermedad es la embolia pulmonar, la cual produce la muerte entre 1-2% de los casos.
   El estudio y los chequeos pueden identificar las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en el primer mundo, consiguiendo una prevención de las mismas.