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domingo, 5 de febrero de 2012

El corazón durante el embarazo

Todo el cuerpo de la mujer se transforma durante la gestación, y el corazón no es una excepción. Durante el periodo del embarazo, aumentan las demandas de trabajo para el corazón debido al incremento de volumen sanguíneo en el organismo de la mujer.
El gasto cardiaco (volumen de sangre que bombea el corazón por minuto) crece alrededor del 50%. Al final del embarazo el útero recibe la quinta parte del volumen sanguíneo total. Como consecuencia, la frecuencia cardiaca, el número de latidos por minuto, aumenta en reposo. Pasa de 60-70 pulsaciones/minuto a 80-90. La tensión arterial suele disminuir.
Todos estos cambios fisiológicos se producen para mantener la viabilidad del embarazo y el feto y exigen que el cuerpo de la mujer esté lo mejor preparado y lo más sano posible.
Generalmente, el corazón de la mujer está preparado para afrontar esta situación de cambios por lo que el corazón soporta bien esta sobrecarga, que incluso se cree que puede resultar beneficiosa, ya que los cambios cardiovasculares registrados durante la gestación se asemejan a los ocurridos en los deportistas.
El embarazo podría suponer una especie de entrenamiento tras el cual la mujer quedaría más preparada para resistir en el futuro situaciones perniciosas para el corazón.
Aunque en algunas ocasiones se pueden producir complicaciones como cardiopatías, cardiopatías congénitas o la rara enfermedad de la miocardiopatía periparto.
Para ayudar al buen funcionamiento del corazón durante el embarazo la mujer ha de controlar la tensión arterial, ya que existen mujeres que por naturaleza tienen la tensión alta de manera habitual.
Una vida tranquila, eliminar el estrés, hacer ejercicio moderado, reducir el consumo de sal y de grasas, evitar sustancias perjudiciales estimulantes como café y tabaco… son medidas que previenen un aumento de presión cardiaca y conseguirá que tu corazón funcione correctamente.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Cómo te pueden afectar los cambios físicos tras el embarazo?

La llegada del bebé supone innumerables cambios en la vida de toda la familia, pero sobre todo de la madre. Se tiene que enfrentar a un cambio radical en su vida: baja maternal; constante cansancio físico por la gran atención que demanda el bebé; ajustar su vida al horario de comidas y sueño del pequeño, etc.
Lo normal es que te sientas cansada y que la vida esté un poco desorganizada cuando regresa del hospital, pero tras unas semanas estarás más fuerte y volverá a controlar perfectamente la situación. Es cuestión de tiempo. Necesitaras recuperarse del parto, sobre todo si han tenido que practicar una cesárea.
Tras nueve meses de embarazo, la figura ha cambiado, necesita tiempo para recuperarse y volver a su estado natural. Algunas mujeres ven mermada su autoestima debido al deterioro físico que sufren después de un embarazo y la lactancia. No se sienten atractivas físicamente y creen que pueden ser rechazadas por sus maridos.
Las mujeres se encuentran con una silueta diferente a la que tenían antes del embarazo. Normalmente la cintura está más ancha, el pecho es más voluminoso, la barriga todavía está hinchada y aún cuentan con unos kilos de más. Esto, evidentemente, no es del agrado de ninguna mujer y puede hacer que se sientan inseguras y desconcertadas, pero en la mayoría de los casos es tan sólo cuestión de tiempo y con un poco de ejercicio físico, su figura vuelve a su estado natural.
Dar el pecho al bebé ayuda a la involución del útero y acelera la recuperación de la figura de la madre.
No es lo habitual, pero es cierto que algunas mujeres se encuentran con un cuerpo con cambios. Nos referimos, sobre todo, a aquellos casos en los que durante el embarazo se forma estrías en el abdomen y, en ocasiones también en el pecho.
Las estrías son el resultado del rompimiento de las fibras elásticas de la piel. Cuando la piel se estira, las fibras con menos elasticidad se rompen creando marcas a las que llamamos estrías.
Para recuperar la figura es necesario combinar ejercicio físico y una dieta saludable. Durante la lactancia no debemos hacer dieta, pero sí podemos llevar un control de los alimentos que tomamos, evitando los alimentos ricos en azúcares simples y grasas como dulces o bollería. También debemos reducir el consumo de las grasas, sobre todo las saturadas, y moderar la ingesta de fritos y empanados. Es aconsejable beber al menos dos litros de agua al día, cocinar los alimentos a la plancha o hervidos, consumir frutas y verduras, y preferiblemente pescado en vez de carne. Esto nos ayudará a reducir esos kilos demás sin la necesidad de hacer dieta.
Con respecto al ejercicio físico, debe iniciarse tras la cuarentena y empezar poco a poco, de forma moderada. Según vayamos recuperando la forma física iremos aumentando la frecuencia y la intensidad. Pasear y nadar son ejercicios que favorecen mucho la recuperación de la figura. Cuando hayan transcurrido de tres o cuatro meses se podrá empezar a hacer ejercicios más específicos como abdominales o fortalecimiento de glúteos o de pecho. Lo ejercicios de fortalecimiento del pecho sólo se podrán realizar si se ha dejado de amamantar al bebé.

sábado, 21 de enero de 2012

¿Qué es la dilatación?

Se llama dilatación a la abertura del cérvix o cuello del útero, aunque genéricamente nos referimos a la dilatación como al periodo del embarazo o del parto que precede inmediatamente al expulsivo del feto.
La dilatación puede inducirse farmacológicamente cuando, por interés materno o fetal se decida terminar un embarazo, aunque lo común es que ocurra de manera espontánea sin intervención médica.
Normalmente la dilatación suele ir precedida o ser simultánea a la expulsión de tampón mucoso, y se puede acompañar de la rotura de la bolsa amniótica (ver el capítulo "romper aguas"), en cuyo caso la mujer debe acudir a un centro hospitalario para valoración por parte de la matrona o el médico.
La dilatación en sí es un proceso que pasa inadvertido para la gestante, pero se suele acompañar de otros sucesos que sí son percibidos por ella, como:
- La expulsión del tapón mucoso: Se trata de la salida de una sustancia gelatinosa que en la mayoría de las ocasiones va acompañada de trazos hemáticos o pequeña hemorragia. Es la causa más frecuente de hemorragia en las últimas etapas del embarazo que se produce por la rotura de pequeñas venas al iniciarse el proceso de dilatación y borramiento del cuello uterino, es por tanto signo de la inminencia del parto. Suele estar acompañado de molestias sacrolumbares y abdominales, con menos frecuencia de contracciones, aunque si estas aparecen serán de carácter irregular.
- Inicio de las contracciones uterinas del parto, que son más fuertes, rítmicas, frecuentes y dolorosas que las prodrómicas.
- Rotura de la bolsa: aunque puede preceder al inicio de la dilatación, suele tratarse de un hecho un poco más tardío. Consiste, como su nombre indica, en la rotura de las membranas que envuelven al feto en su vida intrauterina. Se percibe por la salida de un líquido claro (el líquido amniótico) por la vagina.
- Descenso del feto a través de la pelvis materna: es un suceso que suele acompañar la dilatación, de hecho es la cabeza del feto, empujada en su descenso por las contracciones uterinas, la que va forzando la dilatación del cérvix.
La dilatación no es un proceso que ocurra en poco tiempo, si no que se va a realizar en una serie de fases:
En la Fase latente o inicial del parto, con contracciones leves o indoloras el cérvix se dilata hasta los 3 cm.
En la Fase de trabajo activo de parto, con contracciones más rítmicas, intensas y dolorosas, el cérvix se dilata desde los 4 a los 7 cm.
En la fase de aceleración rápida, cuando la cabeza está encajada y el cérvix dilata velozmente hasta que permite el paso completo de la cabeza del feto. Aproximadamente se produce hasta los 10 cm.
La duración de estos periodos es variable entre cada mujer y en cada embarazo. En las primerizas suelen ser más prolongados. Por tanto, no deben alarmarse, porque es un periodo que puede alargarse muchas horas. Es una prolongación natural sin daño para tu futuro bebé.

lunes, 16 de enero de 2012

Aplicaciones para el embarazo en tu Blackberry

Te recomendamos especialmente estas tres:

. KickBerry registra los movimientos del bebé y el tiempo entre ellos, además guarda toda la información y te la enseña de manera gráfica.

. BirthBerry te permite controlar tus contracciones, su duración y el tiempo que transcurre entre ellas. De esta forma, el sistema te puede advertir cuándo es el momento de ir al hospital. Además, avisa a tus contactos del nacimiento de tu hijo y permite mandarles una foto.

. BurpBerry te ayuda a controlar las tomas de tu hijo, si el pañal estaba mojado... y mucho más.

domingo, 8 de enero de 2012

La relación con la madre afecta a la obesidad del niño.

Los cuidados y la atención que dispensa una madre al bebé durante sus primeros meses de vida pueden ejercer un importante influjo sobre su desarrollo. A este hecho, ya conocido por los expertos, acaba de añadirse una nueva circunstancia: los recién nacidos que han tenido una relación menos cercana con su madre tienen más probabilidades de ser obesos en su adolescencia.
Así lo acaba de mostrar un nuevo estudio estadístico que ha seguido a más de 900 niños desde sus tres primeros meses de vida -cuando el trato con sus madres fue objeto de repetidos exámenes- hasta los 15 años de edad. Llegados a la adolescencia, los niños que reflejaron una peor relación con sus madres presentaban tasas de obesidad significativamente mayores, aun descontando otros factores como los niveles de educación o ingresos.
Los autores del estudio de la Universidad Estatal de Ohio (EEUU), midieron la calidad de las relaciones entre madre y bebé mediante dos parámetros: la sensibilidad materna y el apego de seguridad. El primero se estableció a partir de la interacción en situaciones de juego que fueron registradas en vídeo. El segundo evaluaba las reacciones de los niños en presencia o en ausencia de sus progenitoras, en condiciones controladas en laboratorio.
Se valoraban positivamente tanto la capacidad de la madre para reconocer el estado de ánimo y las necesidades del hijo como la tendencia de este a explorar sin miedo el entorno, a sabiendas de que estaría bien cuidado y vigilado por su madre. Ambos parámetros se midieron repetidamente a medida que los niños crecían: a los 15, 24 y 36 meses de edad.
Cuando cumplieron los 15 años, se observó que más de un cuarto de los niños con bajas puntuaciones en estas interacciones con la madre presentaba niveles preocupantes de obesidad. En contraste, sólo el 13% de quienes mejor atendidos estaban según las pruebas presentaba este mismo problema.
Los científicos recuerdan que la calidad de las relaciones entre madre y bebé es un factor conocido en la regulación de las emociones, el desarrollo neuronal y la respuesta al estrés durante el crecimiento de los niños. Además, el manejo del estrés está relacionado con anomalías en sistemas fisiológicos de los que depende el balance energético, las cuales pueden derivar en obesidad.
"Se da una superposición en el cerebro entre las áreas que gobiernan el estrés y el balance energético. Esta respuesta al estrés podría relacionarse con la obesidad a través de la regulación del apetito". Los expertos en nutrición recuerdan, no obstante, que los principales factores de obesidad son los ya conocidos: una mala dieta, el sedentarismo o la falta de sueño. Por ello culpar a los padres no va a resolver el problema.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Un análisis de sangre para identificar el sexo del feto

Los análisis de sangre se están consolidando como un método fiable y seguro para conocer el sexo del bebé desde las primeras semanas de gestación, según un equipo de científicos de Estados Unidos que ha revisado la efectividad de esta nueva técnica, en comparación con otras como la amniocentesis o la ecografía.
La sangre de la madre presenta información suficiente para determinar el sexo del feto a partir de la séptima semana de embarazo, según los resultados de una revisión de 57 estudios sobre el tema, publicada en ‘Journal of the American Medical Association’ .
Esto representa una ventaja sobre la ya tradicional ecografía, que ha de esperar hasta la undécima semana y no ofrece tanta seguridad.
En cuanto a la amniocentesis, que permite estudiar el sexo y otras características genéticas del feto a partir de una muestra de líquido amniótico, se trata de una prueba invasiva que presenta un cierto riesgo, aunque mínimo, de malograr el embarazo. Por todo ello, los expertos consideran que el análisis de plasma sanguíneo, donde flotan fragmentos sueltos de los genes del futuro bebé, podría consolidarse como una técnica idónea tanto para determinar el sexo como para realizar otra clase de diagnósticos genéticos.
Los investigadores, de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, tras analizar los diferentes estudios que han evaluado la técnica, han llegado a la conclusión de que el sexo del feto puede determinarse correctamente mediante un análisis sanguíneo, a partir de la séptima semana, entre un 95% y un 99% de las veces. El porcentaje es muy superior al que se obtiene con la ecografía, técnica que no resulta concluyente en al menos un 7,5% de los casos, cuando se realiza a partir de la undécima semana.
Respecto a los análisis de orina, sin embargo, el estudio ha concluido que no son fiables para obtener información relativa al feto.
Conocer desde las primeras semanas el sexo del feto no sólo tiene una importante función social -ya que los padres desean saber este dato cuanto antes-, sino que permite evaluar la posible existencia de desórdenes genéticos ligados a los cromosomas sexuales (X e Y).
La técnica consiste en analizar los fragmentos de ADN no celular en el plasma, procedentes del feto; a partir de la séptima semana, la abundancia de estos fragmentos es suficiente para evaluar, en más del 95% de los casos, si el feto es portador del cromosoma Y (con lo que sería un varón) o no (de modo que sería mujer).
En varios países europeos, como España, Francia, Reino Unido u Holanda, los análisis sanguíneos ya están establecidos en mayor o menor medida, pese a la “ausencia de una evaluación formal de su efectividad.
En España, el primer centro en implantar los análisis sanguíneos para conocer el sexo del feto fue el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, en el año 2008. El coste de la técnica, que aún no se ha extendido a nivel nacional, está cubierto por la Sanidad pública para las familias con antecedentes de enfermedades monogénicas.

Niños más fuertes con leche materna.


La lista de ventajas que tiene dar el pecho al bebé sigue creciendo. Se sabe que la leche materna protege al pequeño de numerosas enfermedades como la diarrea y la neumonía. Ahora, una investigación publicada en ‘Journal of Nutrition’ revela un beneficio más. Cuando el recién nacido sea adolescente tendrá más fuerza muscular en las piernas.
Un grupo de científicos, liderado por un investigador español, ha descubierto que dar el pecho beneficia a largo plazo a la condición física de los lactantes, cuando ya son adolescentes. “Nuestro objetivo era analizar la relación entre la duración de la lactancia materna recibida en edad infantil y su nivel físico en etapas posteriores”.
Y la relación fue positiva, ya que, comparados con aquellos que no se amamantaron nunca, los pequeños que tomaban leche materna entre tres y cinco meses o durante más de medio semestre tenían la mitad de riesgo de presentar bajo rendimiento en una de las pruebas físicas realizadas, el salto.
Para llegar a esta conclusión, los autores preguntaron a los padres y las madres de un total de 2.567 adolescentes sobre el tipo de alimentación que recibieron sus hijos al nacer y cuánto duró ésta. Por otro lado, los participantes del estudio realizaron varias pruebas físicas para poder evaluar su condición aeróbica y su fuerza muscular.
Según los resultados, la leche materna confiere más fuerza muscular en las piernas. Y dicha asociación se potenciaba cuanto más tiempo duraba dicha lactancia. Este tipo de alimentación (ya sea de manera exclusiva o combinada con otros alimentos) se asoció con un mayor rendimiento en la prueba del salto horizontal en niños y niñas, independientemente de factores morfológicos, como la masa grasa, la altura del adolescente o la cantidad de músculo.
Cabe recordar que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia indica que “si todos los niños y niñas fueran alimentados exclusivamente con lactancia desde el nacimiento, sería posible salvar cada año aproximadamente 1,5 millones de vidas“. Y las ventajas también se extienden a las madres. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario.

El uso de ciertos antivirales es seguro en el embarazo.


Una de las preguntas más comunes entre las embarazas es qué medicamentos pueden tomar. La escasa información acerca del efecto de los fármacos durante la gestación, provocada por la ausencia de ensayos, restringe su uso en muchos casos. Gracias a un estudio danés, dos antivirales utilizados en infecciones por herpes pueden abandonar la ‘lista negra’ ya que su uso en el primer trimestre no provoca problemas en el embrión.
El periodo comprendido entre la segunda y la octava semana de embarazo es el más importante porque es cuando se forman los órganos del feto. Por eso, es la etapa de mayor susceptibilidad del embrión y todo lo que ocurre en ese tiempo puede tener graves consecuencias, como las malformaciones. Los ensayos clínicos con mujeres embarazadas no se llevan a cabo y la seguridad de los medicamentos en ellas es una incógnita hasta que las investigaciones con animales, en primer lugar, y los análisis postventa, en último, la determinan.
Los antivirales aciclovir, valaciclovir y famciclovir son fármacos muy utilizados ya que son el tratamiento para las infecciones por virus del herpes simple y del herpes zóster, dos infecciones muy comunes. Hasta la fecha, los ensayos realizados señalan que se trata de sustancias no teratogénicas; es decir, que no provocan malformaciones en el feto. Pero son estudios pequeños, de bajo poder estadístico.
Aunque la agencia americana del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) los considera dentro de la categoría B, la segunda en nivel de seguridad respecto a su uso en gestantes, un grupo de investigadores daneses ha llevado a cabo un análisis con más de 800.000 recién nacidos para evaluar con mayor precisión los riesgos de estos antiherpéticos.
Los resultados, publicados esta semana en ‘Journal of the American Medical Association‘ (’JAMA’) indican que el uso de aciclovir y valaciclovir durante el primer trimestre del embarazo no eleva el riesgo de malformaciones en el feto. En cuanto al famciclovir, aunque los datos eran igualmente positivos, el número de usuarias era demasiado bajo para obtener una conclusión definitiva.
El aciclovir por este motivo es el antiviral sobre el que más información existe y por eso debería ser el fármaco de elección en la gestación.

¿Madres con ansiedad, hijos llorones?


¿Por qué llora mi bebé? Tener un hijo que no logra dormir más de dos horas seguidas, que llora sin parar y que se muestra inquieto no es fácil. Muchas se preguntan si son ellas las culpables de dicha irritabilidad.
Un grupo de investigadores españoles acaba de avanzar en la respuesta: la ansiedad de la madre eleva el riesgo de tener un bebé llorón. Salvo una excepción, los pequeños que nacen con una variante genética que les ‘protege’ y suaviza su temperamento.
En el estudio han participado 317 madres, con una media de edad de 32 años, que dieron a luz en el Hospital Clínico de Valencia. “Todas eran españolas y no siguieron tratamiento psiquiátrico durante la gestación. Pese a ello, un 20% había recibido terapia antes del embarazo y un 39% tenía antecedentes familiares de patología mental”, reza el ensayo, publicado en el último ‘Journal of Developmental Behavioral Pediatrics’.
Durante su ejecución, evaluaron el carácter de los bebés a través de un cuestionario a sus padres. Asimismo, se determinó si la madre padecía o no depresión postparto o ansiedad. También realizaron pruebas genéticas tanto en ellas como en sus bebés con sangre del cordón umbilical y periférica, en el caso de la progenitora.
Los datos revelan cómo la ansiedad o la preocupación excesiva de las madres influyen en el carácter de los hijos. Salvo si el niño tiene una determinada variante alélica del gen transportador de serotonina. Concretamente, aquéllos que poseen el alelo largo del 5-HTTLPR son mucho menos irritables, independientemente de que su madre tenga o no ansiedad”.
Este trabajo refuerza estudios previos de seguimiento que han demostrado que la ansiedad-depresión de la madre puede influir, no sólo de forma temprana en el temperamento del bebé, sino tener influencias posteriores en su desarrollo emocional y en la aparición posterior de problemas de conducta.

La edad no influye en la infertilidad masculina.

La edad no es un factor “influyente” en la infertilidad de los hombres a la hora de tener un hijo, a diferencia de otros factores como la mala alimentación o el consumo de tabaco y alcohol, que merman la capacidad reproductiva y afectan a la calidad del semen.
Tras la infertilidad de los varones se esconde un problema de bajo recuento o falta de movilidad de los espermatozoides, provocados por factores genéticos idiopáticos pero también otros externos, como la obesidad, el sobrepeso y los malos hábitos, sobre todo alimentarios.
Una dieta pobre en antioxidantes (vitaminas E, A, C, B-12, carnitina, arginina o selenio) actúa negativamente sobre el ADN espermático, mientras que otro importante micronutriente es el folato, esencial en el desarrollo de las células germinales, entre otras funciones.
Además, el tabaco unido al consumo excesivo de alcohol puede multiplicar los efectos negativos sobre el sistema reproductor masculino, como demuestran numerosos estudios que hablan de la capacidad mutagénica de los compuestos del tabaco sobre las células germinales.
Entre las drogas, la marihuana es la más consumida en todo el mundo y, al mismo tiempo, la que más puede afectar a la infertilidad masculina ya que contiene al menos 20 activos cannabinoides que se asocian a una disminución significativa en la concentración, movilidad y alteraciones en la morfología espermática.
El efecto del estrés cotidiano también se ha estudiado sobre si influye en el varón para concebir un hijo, ya que en aquellos que están sometidos a situaciones muy traumáticas y puntuales de estrés “la calidad de los espermatozoides se ve seriamente alterada”.
De hecho, “en las parejas sometidas a técnicas de reproducción asistida, que pueden estar sometidas a una gran carga de ansiedad y estrés, también se puede dar este hecho y es muy importante la ayuda psicológica”.

¿Cuánto tiempo hay que esperar para un nuevo embarazo tras un aborto?


Una de cada cinco mujeres experimentará un aborto espontáneo a lo largo de su vida. Al impacto psicológico que conlleva esta situación se suma la incertidumbre de no saber cuándo pueden volver a quedarse embarazadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que esperen seis meses antes de concebir otra vez. Sin embargo, una investigación con más de 30.000 mujeres contradice este consejo y concluye que cuanto antes vuelvan a gestar, menos posibilidades tienen de sufrir otro aborto o de experimentar complicaciones.
El asunto es controvertido. La recomendación de la OMS se basa más en los factores mentales -calcula que éste es el tiempo mínimo necesario que requieren las mujeres para recuperarse del trauma de perder a un hijo antes de que nazca- mientras que el nuevo trabajo, publicado en ‘British Medical Journal’ se centra en los aspectos fisiológicos, en la fertilidad y el cuerpo femenino.
Además, tampoco es lo mismo hablar de países occidentales, donde la maternidad es cada vez más tardía y la edad juega en contra de la madre primeriza, que de otros países del mundo, donde las chicas tienen hijos cuando son muy jóvenes y pueden permitirse esperar más tiempo tras un aborto.
En cualquier caso, la nueva investigación da cifras que no dejan lugar a dudas. Las mujeres que sufrieron un aborto en su primera gestación y que luego volvieron a quedarse embarazadas y que esperaron menos de seis meses para quedarse otra vez embarazadas tenían menos posibilidades de sufrir otro aborto, de padecer un embarazo ectópico (fuera del útero), de tener un parto prematuro (antes de las 36 semanas), de dar a luz mediante cesárea y de tener un niño con bajo peso (menos de 2,5 kilos). Tener un parto inducido fue la única cosa más común entre este grupo que en el de aquellas que esperaron más de seis meses.

“Retrasar el momento de concebir es particularmente problemático en el mundo occidental, porque las mujeres tienen hijos cada vez más tarde. Las mayores de 35 años tienen más dificultades para quedarse embarazadas; las que superan los 40 además tienen un 30% más posibilidades de sufrir un aborto, porcentaje que llega al 50% en el caso de sobrepasar los 45 años. Cualquier demora en los intentos de concebir en estos casos disminuye las posibilidades de tener un bebé sin problemas“.

La lactancia hasta los dos años salvaría 1,5 millones de vidas.


Prolongar la lactancia materna de forma intermitente hasta que los niños cumplan dos años salvaría cerca de 1,5 millones de vidas anualmente, según ha informado la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Actualmente, alrededor del 35% de los niños en el mundo reciben únicamente manutención de leche materna durante sus seis primeros meses de vida.
Pero se salvarían 1,5 millones de vidas adicionales de menores de cinco años si todos los bebés recibieran sólo leche materna en sus seis primeros meses tras el parto y, de forma intermitente, hasta que cumplieran dos años.
En un comunicado, la organización ha ensalzado la leche materna como “el alimento ideal para recién nacidos y niños”.
“Es segura, les proporciona los nutrientes que necesitan para su desarrollo saludable y contiene anticuerpos que protegen a los pequeños de las enfermedades típicas de la infancia”.
“Por razones diversas, entre las que está la falta de consejos en esta materia, sigue habiendo demasiadas madres que dejan la lactancia a las pocas semanas de dar a luz”, lamentó la OMS.
Por ello, esta organización y UNICEF han elaborado un programa de diez pasos para una exitosa manutención materna, lanzado con ocasión de la celebración en más de 170 países de la Semana Mundial de la Lactancia.
Entre estos consejos se incita, por ejemplo, a que los médicos aconsejen a las madres dar leche materna tan sólo media hora después del parto y a que les enseñen cómo continuar con la lactancia aunque deban separarse de su bebé.
Además, ha recomendado que los recién nacidos no reciban otro alimento o bebida distinto de la leche materna, salvo en caso de que se indique lo contrario.
También, aconsejó el establecimiento de un patrón escrito de lactancia, cuyo grado de cumplimiento debe comunicarse periódicamente a los médicos.
“La malnutrición es responsable de un tercio de las 8,8 millones de muertes anuales entre menores de cinco años”, sentenció la OMS al respecto.

Se recomienda a las embarazadas ir al ginecólogo si aparecen varices.


La enfermedad tromboembólica es una de las principales causas de muerte entre embarazadas, por lo que expertos reunidos en la IV Reunión de Cirujanos Vasculares de USP Hospitales recomiendan visitar al ginecólogo y, en el caso que sea necesario, al cirujano vascular ante la aparición de varices.
 La aparición de varices es muy frecuente durante la gestación, por lo que es importante acudir al ginecólogo que si lo considera necesario derivará a la paciente al cirujano vascular.
Este puede realizar un sencillo estudio para conocer el diagnóstico del tipo de varices y el riesgo de presentar una tromboflebitis durante la gestación o el puerperio y en su caso pautar el tratamiento profiláctico adecuado para que esto no ocurra.
 La enfermedad tromboembólica puede manifestarse en forma de trombosis venosa profunda o el primer síntoma puede ser su complicación más grave, la embolia pulmonar. Tiene una alta tasa de morbi-mortalidad. Además, se ha convertido en una de las principales causas de muerte en las mujeres embarazadas.
Está entre uno y tres pacientes por cada 1.000 habitantes, pero los datos varían desde la infancia, donde es de 5 por cada 100.000, hasta los pacientes mayores de 80 años, los cuales tienen una incidencia mayor de 400 por cada 100.000.
   En conclusión, un 20 por ciento de los pacientes que presentan una trombosis del sistema venoso profundo de los miembros inferiores, desarrollarán una insuficiencia venosa el resto de su vida. La complicación más grave de esta enfermedad es la embolia pulmonar, la cual produce la muerte entre 1-2% de los casos.
   El estudio y los chequeos pueden identificar las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en el primer mundo, consiguiendo una prevención de las mismas.

El ejercicio suave en el tercer trimestre no perjudica al feto.

Un  mito que ha acompañado siempre a las embarazadas es que hacer ejercicio durante la gestación podía acelerar el momento del parto o ser perjudicial para el bebé de alguna manera. Ahora, una investigación española desmonta esta creencia y demuestra que un programa de actividad suave y controlado en el segundo y tercer trimestre puede beneficiar tanto a la madre como a su recién nacido.
Los resultados, publicados en la revista ‘International Journal of Obesity’, demuestran, no sólo que el ejercicio no perjudicó a la salud del feto, ni aumentó la tasa de partos prematuros, sino que en el caso de mujeres con mayor peso, la actividad física atenuaba posibles problemas futuros en el bebé. “Vimos que estas mujeres viven un embarazo más sano, sin poner en peligro la salud del feto”.
Así, por ejemplo, un 10% de las participantes sedentarias dio a luz a bebés de más de cuatro kilos de peso, mientras que esto sólo pasó en el 1,4% de las mujeres que se habían estado ejercitando tres veces a la semana, con una combinación de ejercicios aeróbicos suaves y algunas tareas de fuerza con bandas elásticas. Lo que sugiere que la actividad física puede compensar los efectos perjudiciales de un cierto sobrepeso materno.
“La posibilidad de disfrutar de un servicio gratuito, que en un gimnasio les costaría alrededor de 100 euros; supervisadas por un especialista, y con un médico encima para poder consultar sus dudas…” son algunos de los incentivos para explicar el éxito de esta iniciativa. De hecho, en la actualidad ya son unas 300 las gestantes que participan en el programa en dos centros de salud y el Hospital de Fuenlabrada, todos ellos en Madrid.
Muchos ginecólogos se muestran desconcertados si una mujer embarazada les pregunta por la posibilidad de seguir practicando deporte hasta el tercer trimestre, “porque no saben qué decirles, por una cuestión cultural, moral y de desconocimiento la tendencia mayoritaria ha sido la de primar el sedentarismo”. Es como un tema tabú y los ginecólogos no se atreven o no saben qué recomendar a las pacientes.
El ejercicio es algo muy beneficioso, siempre en su justa medida y con el cuidado suficiente.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un test de saliva para predecir los partos prematuros antes de la semana 34.


Un grupo de investigadores británicos ha comprobado que niveles bajos de progesterona en la saliva de las gestantes predicen que el nacimiento se producirá antes de la semana 34.
El hallazgo aparece en las páginas de la revista ‘The British Journal of Obstetrics and Gynecology‘y ofrece la posibilidad de desarrollar un sencillo test para identificar a las embarazadas con mayor riesgo de parir antes de tiempo. “Estamos encantados con los resultados de este estudio inicial. Respaldados por trabajos futuros, esperamos que tengan un impacto en el desarrollo de medidas preventivas para los partos prematuros“.
 Los investigadores, procedentes de la University College London y del King’s College London, tomaron muestras de saliva de las embarazadas desde la semana 24 hasta que se produjo el nacimiento.
El objetivo era medir la concentración de progesterona, la hormona más importante del parto. Después, en función del momento del parto, las participantes se dividieron en tres grupos: aquellas que dieron a luz antes de la semana 34 (prematuro extremo), las que lo hicieron entre la 34 y la 37 (prematuro) y las que tuvieron un parto a término.
Los análisis mostraron que las mujeres que tuvieron un parto prematuro extremo tenían niveles de progesterona significativamente inferiores a las de las demás parturientas.
Si se comprueba la validez de estos datos en otros estudios, como el que están diseñando actualmente estos investigadores, se podría idear un sencillo test que contaría con la ventaja de que la saliva es fácil de recoger, no hay necesidad de emplear agujas ni de tomar muestras de sangre.
Es una herramienta que no es agresiva y se  podrán prever los partos para que se den en centros que dispongan de medios para atender a prematuros extremos y también permitirá poner en marcha estrategias preventivas.
Los partos prematuros, en especial los que ocurren antes de la semana 34, están asociados con numerosas complicaciones y con una elevada tasa de mortalidad. Saber con antelación que una mujer tiene muchas posibilidades de que eso ocurra permitiría poner en marcha estrategias encaminadas a paliar estos problemas, como la administración de esteroides para promover la maduración pulmonar del feto.
Como siempre solo falta esperar a que se comercialice y se pueda realizar un uso cotidiano del mismo. Dará mucha seguridad a todos.

La frecuencia respiratoria de una embarazada influye en la sincronización entre el latido de su corazón y el del feto.


La frecuencia cardiaca del feto, que es relativamente fácil de medir, se utiliza a menudo para determinar la actividad motora de un bebé durante el segundo y tercer trimestre de embarazo. Estudios anteriores habían descrito que se puede deducir una relación entre los estados de la madre y el feto mediante la observación de la frecuencia cardiaca del feto.
«Esa percepción especial que, dicen, posee una madre respecto al bienestar de su futuro hijo podría atribuirse en parte a la sincronización de sus latidos», según el Instituto para la Investigación del Impacto Climático de Potsdam (Alemania). Uno de los objetivos del estudio era determinar si la percepción materna sobre el estado del feto tiene alguna base fisiológica. Para llevar a cabo este estudio, analizaron si los episodios de sincronización de la frecuencia cardiaca entre la madre y el feto podrían estar influenciados por el ritmo respiratorio de la madre.
.La sincronización a la que se refieren los autores del estudio no se manifiesta en realidad mediante una relación de uno a uno, sino más bien, que la relación entre los latidos de ambos es constante. Para que sirva de ejemplo, un episodio de sincronización se podría caracterizar por una repetición de tres latidos fetales y dos maternos durante unos minutos.
La interacción entre el sistema cardíaco fetal y materno se detectó mediante una técnica matemática innovadora denominada «sustitutos gemelos». Los hallazgos fueron el resultado de una colaboración entre médicos, ingenieros, matemáticos y otros investigadores científicos.
El hallazgo más importante de este estudio fue que el sistema cardíaco fetal parece ser capaz de ajustar su frecuencia de activación en respuesta a estímulos externos. «Si logramos una mejor comprensión de cómo estos sistemas cardíacos independientes interactúan bajo distintas condiciones fisiológicas, entenderemos mejor el desarrollo prenatal normal y la percepción recíproca que se produce entre la madre y el niño», concluye el estudio. «Esto, a su vez, podría ser beneficioso para la vigilancia del feto y la detección de patologías durante el embarazo.»
¿Cómo se puede realizar esta sincronización? Según el método para realizar este estudio fue entre la semana 34 y 40 de gestación que mantuvieran las madres constante el ritmo de respiración durante cinco minutos (10, 12, 15 o 20 veces por minuto) mientras permanecían tumbadas. Entre una ronda y otra se intercalaron descansos de entre dos y tres minutos de duración Los datos recopilados mostraron que, a diferencia de los ritmos respiratorios normal y lento, los ritmos acelerados dieron lugar a un mayor número de sincronizaciones entre los latidos de la madre y del niño.
Si os preguntáis que tiene que ver el Instituto para la Investigación del Impacto Climático de Potsdam (Alemania) con la maternidad  la respuesta es fácil, estos estudios matemáticos también servirán para el estudio de los Monzones y su relación con el fenómeno climático del Niño.
Vía.Laflecha.net.

El difícil camino de un embarazo con hepatitis C


En España en torno a un 1%-2% de la población está infectada por el virus de la hepatitis C. La vía de transmisión es la parenteral, así que las personas más expuestas son las que hayan recibido una transfusión de sangre o hemoderivados antes de los 90 (ya que antes no se conocía bien este virus y no se detectaba su presencia), los enfermos renales sometidos a hemodiálisis y los toxicómanos de drogas inyectables. Otros colectivos con menor riesgo de contraer la infección son los trabajadores sanitarios, los compañeros sexuales de adictos a drogas por vía parenteral, y los portadores de tatuajes o 'piercing' realizados sin garantías de higiene.
Al ser una enfermedad con ninguna o muy pocas manifestaciones clínicas en su inicio, muchas personas desconocen que están contagiadas y sólo, de forma circunstancial, llegan a enterarse muchos años después de haberse infectado.
La determinación de este virus no se realiza de forma sistemática a todas las embarazadas de nuestro país.  En cambio, sí que todas las clínicas de reproducción asistida realizan este análisis para conocer si alguno de los futuros progenitores presenta la enfermedad. Si es así, algunos centros rechazan a estas parejas. El motivo parece estar en que no todos cuentan con una adecuada infraestructura para realizar un protocolo específico para hepatitis C u otra infección vírica. Se pretende con ello cumplir la Ley española de Reproducción Asistida que, sin embargo, no regula específicamente estos casos sino que sólo tipifica como infracción grave la utilización para técnicas de reproducción asistida de gametos y embriones sin las debidas garantías biológicas.
Los protocolos que se llevan a cabo en las clínicas que sí atienden a estas parejas están orientados a realizar una actuación correcta desde el punto de vista médico-legal para evitar una transmisión horizontal, es decir, que se pueda producir un contagio del paciente al personal sanitario o a otros usuarios.: "La extracción de los óvulos en mujeres con VIH se hace separada en el tiempo de la de otras mujeres, para poder realizar antes y después una limpieza adecuada de la sala. Hay que pensar que en la punción ovárica siempre hay algo de sangre, al igual que en el manejo de los óvulos. Luego cuando ya están aislados los óvulos, el riesgo de contagio desaparece. Tampoco hay registrado ningún caso de transmisión de hepatitis entre embriones pero, como ya se ha iniciado este protocolo especial, se sigue con él y se almacenan en sitios diferentes al del resto de las pacientes".
En cuanto a la transmisión vertical, es decir, la que se produce de la madre al hijo, la probabilidad de contagio varía en función de la situación de la mujer. "Lo primero que hacemos es informar a la pareja de que su analítica muestra que tiene anticuerpos positivos contra la hepatitis C. Después le remitimos a un especialista en hepatitis quien realizará una exploración más completa para determinar su situación.
Que una analítica muestre la presencia de anticuerpos frente a la hepatitis C no significa obligatoriamente que la persona tenga la infección. "En un 10-15% de los casos, quiere decir que el paciente aunque tuvo la infección se ha curado. En el resto, significa que es portador del virus de la hepatitis C. Para confirmar la presencia de infección activa, se necesita realizar una PCR, una prueba que indica si hay ARN del virus en la sangre. Si el resultado es negativo, se considera que la persona está curada. En estos casos el riesgo de transmisión de la madre al hijo sería cero.
Entonces, ¿por qué mujeres que sólo tienen anticuerpos, no son aceptadas en algunas clínicas de reproducción asistida? Este exceso de celo tiene una explicación, "la hepatitis C es una gran desconocida y como es la indicación más frecuente para trasplante de hígado, la población sobredimensiona el problema de tal forma que los pacientes con esta infección reclaman un tratamiento a pesar de que, en muchas ocasiones, no esté indicado. Además, son también los propios pacientes los que toman precauciones para evitar la transmisión a algún familiar, cuando esto sólo ocurre por vía sanguínea o sexual. En realidad, la hepatitis C se transmite relativamente poco".
De hecho, incluso cuando la madre tiene la infección (presenta carga viral detectable) la probabilidad de que el bebé nazca con el virus sigue siendo relativamente baja.
"En mujeres embarazadas con hepatitis C el riesgo de transmisión al feto es mínimo situándose en un porcentaje que oscila entre el 0-5%, según los diferentes estudios realizados. Por este motivo, no se contraindica el embarazo en pacientes con hepatopatía crónica por este virus, se les advierte de este porcentaje mínimo y se realiza posteriormente un seguimiento sistemático del recién nacido durante el primer año de vida".
Cuando la mujer presenta, además de su infección por hepatitis C, el virus del sida, la posibilidad de transmitir la hepatitis C a su hijo es mayor, situándose entre un 15-25%. Otro aspecto que también contribuye a elevar el riesgo de contagio es la cantidad de virus hepático que tenga, si la carga viral es mayor a un millón de copias por mililitro de sangre, el riesgo aumenta a un 36%.
A estas mujeres se les plantea la posibilidad de recibir tratamiento para su hepatitis C antes de quedarse embarazadas. "El tratamiento no es fácil, pero existe posibilidad de curación en un 50% de los pacientes. Hay personas que se benefician a pesar del riesgo y de los efectos adversos de la terapia. Las mujeres que opten por tomar estos fármacos tendrán que esperar seis meses, una vez finalizado el tratamiento, para quedarse embarazadas".
Si la mujer no optara por el tratamiento, existen una serie de medidas que los médicos tienen en cuenta durante el embarazo. "La amniocentesis se realiza de otra manera, sin atravesar la placenta, para disminuir al máximo posible la transmisión, al igual que se evitan otros procedimientos invasivos, como la biopsia de corion. Existe controversia sobre si hay más riesgo con un parto vaginal o si la cesárea ayuda en algo, porque hay pocos estudios sobre hepatitis C en embarazadas, así que en algunos centros se opta por un parto normal. Además, durante la dilatación, se utilizará sólo monitorización fetal externa y se evita también la rotura de bolsa prolongada. En cuanto a la lactancia materna, no se ha demostrado que aumente el riesgo de contagio".
Por último, si a pesar de todas las precauciones se produjera transmisión vertical del virus, los especialistas apuntan que la hepatitis C no suele dar problemas durante la infancia. "Los niños raramente requieren intervención. Hasta que no son mayores no se tratan, aunque se ha visto que toleran muy bien el tratamiento, casi no se enteran. La tasa de curación es igual que la de los adultos".

 Vía.Elmundo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Sanidad permite seleccionar un embrión libre de cáncer.


La Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida ha dado luz verde a dos parejas que han solicitado tener un bebé libre de un cáncer hereditario, en un caso de mama y en otro de tiroides. Es la primera vez que la Comisión aprueba la aplicación de la selección genética de embriones en casos concretos de cáncer.
En el primer caso, presentado por la Generalitat de Catalunya, el embrión será seleccionado para evitar un cáncer de mama hereditario. La presencia del gen BRCA1, del cual es portadora la familia, se traduce en una neoplasia sumamente agresiva, que se desarrolla a edad temprana. Los antecedentes familiares demuestran la elevada penetrabilidad de este cáncer, que ha provocado varias muertes en diferentes generaciones.
La Comisión también ha autorizado el uso de esta técnica en otro caso de neoplasia endocrina múltiple (cáncer hereditario de tiroides), causado por el Gen MEN-2A, que se da únicamente en 1 de cada 35.000 personas. Este caso ha sido remitido por la Comunidad de Madrid.
De tener éxito el tratamiento, será la primera vez en España que nace un bebé libre de la predisposición al cáncer. Los expertos han considerado que estos casos reunían los requisitos imprescindibles de gravedad, aparición precoz y ausencia de tratamiento para recibir el visto bueno.
Además de las dos mencionadas, la Comisión ha analizado 11 solicitudes para seleccionar embriones sanos en parejas que son portadoras de enfermedades genéticas graves. Ocho de ellas (dos distrofias musculares fascio-escápulo-humeral y seis casos de enfermedad de Huntington) fueron aprobadas.
De los seis casos de selección genética de embriones con fines terapéuticos (tener un hijo para curar a un hermano), sólo dos recibieron luz verde por ser “los que cumplirían todos los requisitos establecidos en la ley”, matiza la nota del ministerio. Se trata de un caso de inmunodeficiencia severa por déficit de adenosín-deaminasa y un caso de beta talasemia, ambos en Andalucía.
El diagnóstico genético preimplantacional permite analizar el genoma de un embrión en busca posibles anomalías o factores de riesgo, como el gen BRCA1, antes de ser transferido al útero materno.
Esto permite, por un lado, que las parejas con un perfil genético de riesgo tengan un hijo libre de enfermedad pero también que conciban un bebé que pueda ayudar a curar a un hermano enfermo. Para eso, los expertos comprueban la histocompatibilidad (HLA) de los embriones y el hijo a curar para que las posibilidades de éxito de los trasplantes de cordón umbilical sean máximas.

Una hormona del embarazo protege frente al cáncer de mama.


Las dosis más pequeñas de la hormona del embarazo gonadotropina coriónica humana podrían tener los mismos beneficios frente al cáncer de mama que dosis mayores, según un estudio del Centro del Cáncer Fox Chase en Filadelfia.
Uno de los medios más eficaces para prevenir el cáncer de mama es concluir un embarazo a una edad temprana. Según estudios realizados han vinculado este efecto protector con la presencia de la hormona gonadotropina coriónica (hCG), una hormona producida por la placenta en los primeros meses de embarazo.
Sus descubrimientos en un modelo animal del cáncer de mama mostraron que son menos propensas a desarrollar cáncer de mama al ser expuestas a un carcinógeno conocido.
Los investigadores han descubierto ahora que incluso dosis mucho menores de hCG pueden evitar el cáncer de mama. Los estudios proponen la hCG como un agente anticancerígeno, han mostrado que la hormona produce cambios protectores duraderos en el tejido de las mamas. En la actualidad se realizan ensayos clínicos con la hormona en mujeres en Estados Unidos y Europa.
La capacidad para replicar los efectos protectores naturales del embarazo contra el cáncer de mama supondría un importante hallazgo para la salud pública. Para trasladar nuestros descubrimientos a los humanos se está realizando un ensayo clínico con hCG como agente preventivo frente al cáncer de mama en mujeres premenopáusicas sin embarazos previos.
Se espera que con estos datos se de un gran paso adelante contra el cáncer de mama.

Vía.Europapress.

El despido de una embarazada será nulo aunque la empresa no sepa que está encinta en despidos improcedentes.


Sentencia muy importante para todas las embarazadas que estén trabajando. Sobre todo en estos tiempos de crisis y sirve de protección adicional para las mujeres en estado.
El Tribunal Supremo declara nulos los despidos improcedentes de las trabajadoras embarazadas, incluso en los casos que no hayan comunicado su estado a la empresa. Sólo es aplicable en despidos improcedentes Para los despidos procedentes, esta doctrina, establecida por el Constitucional en 2008, no se puede aplicar.
Por tanto, después del dictamen del Supremo, las mujeres que estén en cinta no pueden ser despedidas improcedentemente, aunque la empresa sepa o desconozca su estado.
En este caso, la empleada verificó dos días después de su despido un test de embarazo cuyo resultado fue positivo, aunque en ningún momento llegó a comunicárselo al empleador.
Hasta la resolución del Constitucional, se consideraba necesario el conocimiento por parte de la empresa del estado de embarazo de la trabajadora para apreciar la existencia de lesión de un derecho fundamental.
La nulidad del despido tiene su origen en el artículo 55.5.b del Estatuto de los Trabajadores, que protege a las embarazadas no obligándolas a informar de la gestación.